Javier Torra Lapegna

Javier Torra Lapegna (1976) Fotógrafo Creativo

Contacto en Instagram: @javitorraphotos

A los 12 años descubrió su pasión por la fotografía al adquirir su primera cámara de rollo, con ganas de inmortalizar los viajes con amigos y familia. En su infancia fue influenciado por su abuelo, el pintor Vicente Lapegna, cuyas pinceladas y energía fluían como en trance por todas las paredes de su casa ene la infancia.

Tras cursar el Bachiller, explorar el dibujo y el diseño de imagen y sonido se diplomó en Fotógrafía Creativa, con la firme convicción de capturar la realidad argentina que estaba viviendo. Su enfoque documental de los niños olvidados muestra un juego de luces de una realidad tal cual es, mostrando retratos que reflejan inocencia y vitalidad. Su estilo de retrato humanizador va más allá de la simple representación. “Siento que estos niños me eligieron a mí. Su presencia, como lluvia que cala hasta los huesos, me llevó al descampado de la existencia donde hallé mi esencia.“ La infancia me produce una profunda ternura, es una fijación, amo profundamente a los niños. Tengo un niño dentro, en el sentido de que no acepto la realidad tal cual es. Siempre les cuento cosas fantásticas y establezco un fuerte vínculo con ellos”.

«Quererlos en esas situaciones fue algo visceral, una necesidad primordial que me recordaba la esencia de mi vida en esta tierra. En sus risas, en sus ojos, me vi y encontré un propósito, y nos convertimos en cómplices de la vida, testigos de la magia cotidiana». Tras emigrar a Barcelona comenzó proyectos relacionados con la construcción de cámaras oscuras con laboratorio y procedimientos antiguos de revelado. Esto le permitió salir del estudio y adentrarse en las calles de Catalunya encontrando personas que conocer y retratar, la cámara es su herramienta para reflejarse en las historias de los otros y forjar vínculos que calen en la profundidad de las imágenes.

Su colaboración discográfica con el músico Toni Verd en Aucell Cantaire fue un viaje donde exploró el collage y el fotomontaje analógico, trabajando la imagen con melodías folk, llegando a paisajes oníricos que armonizan con las letras del álbum. Este encuentro artístico amplió sus horizontes hacia nuevos territorios de expresión.

Actualmente su labor se extiende a proyectos terapéuticos, usando la fotografía como herramienta para sanar, sumergido en el mundo del duelo y acompañando a personas en el proceso de enfrentar la pérdida de seres queridos honrando a los que no están para reconstruir su identidad en un nuevo contexto.

“A través del arte y la fotografía encuentro para mí mismo y para los demás una herramienta que puede transformar el dolor en belleza, fortaleciendo lazos con el pasado y la identidad».