¡Psiquedelia o barbarie!

Raimundo Viejo Viñas

Crónica del coloquio «El Renacimiento Psiquedélico»

Los días 2 y 3 de este mes de mayo tuvo lugar en Montpellier (Francia) un coloquio sobre el Renacimiento Psiquedélico organizado por Jean-Christophe Valtat y Lambert Barthélémy en el marco del programa «Littérature et noveaux médias», de la Universidad Paul Valéry, 3 (UPVM, 3). Este encuentro se planteaba como prolongación de una jornada de estudio anterior, «Just take a pinch of psychedelics», organizada en octubre del año pasado por Lambert Barthélémy en torno a la genealogía de las estéticas psiquedélicas.

A partir de aquella primera jornada, la convocatoria se amplió y enriqueció con nuevas líneas de reflexión, centrando ahora su interés en el Renacimiento Psiquedélico. Bajo este común denominador, el coloquio reunió a una serie de ponentes interesados en el estudio de la Psiquedelia. Investigadores y profesores universitarios procedentes de disciplinas como la antropología, la literatura, la ciencia política, los estudios de género, etc., confirieron al encuentro un perfil de gran interdisciplinaridad. La docena larga de intervenciones, que pronto estarán a disposición del público en formato audiovisual y como libro, configura un conjunto poliédrico en torno al renacer de la Psiquedelia.

Plantear interrogantes, abrir el debate

La primera sesión corrió a cargo de Jean-Christophe Valtat, que presentó y estableció los términos del coloquio. En su intervención incidió sobre el concepto y significado de Renacimiento Psiquedélico, así como sobre la multiplicidad de cuestiones que suscita. Se cuestionó su pertinencia y actualidad para apuntar seguidamente qué continuidades y discontinuidades vendrían a ser observables entre la psiquedelia actual y su predecesora de los años sesenta.

Entre las continuidades de aquellos años que se proyectan en el presente, destacó el valor de una espiritualidad secularizada con particulares interés por los aportes del budismo; la pervivencia de un sustrato de expresiones artísticas sobre el que hoy se evoca lo psiquedélico; la recuperación de la investigación con sustancias psicoactivas y de las prácticas psicoterapéuticas, etc. Entre las discontinuidades, Valtat incidió en el cambio en las sustancias protagonistas del renacer lisérgico: donde antaño la LSD dominaba la escena, ahora se despliega un abanico mucho más extenso de psiquedélicos, entre los que la Ayahuasca (DMT) tiene cada vez más importancia.

A modo de cierre de la presentación, Valtat incidió en algunas líneas de tensión que atraviesan en el discurso del Renacimiento Psiquedélico: la tensión entre la utopía y el mercado, entre la lógica psicoterapéutica del mercado y la lógica del viaje interior del psiconauta, entre el valor de la experiencia y el intrusismo narcisista, etc.

Epistemología, antropología, esoterismo

El coloquio se desarrolló a continuación por pares de conferencias. En el primer par, John Tresch, del Warburg Institute, disertó sobre la influencia del Círculo de Eranos en el discurso del Renacimiento Psiquedélico. A través de toda una serie de ejemplos Tresch mostró la relevancia del círculo y sus principales figuras (Carl G. Jung, Joseph Campbell, Mircea Eliade, etc.) como sustrato teórico presente en el renacer actual.

La ponencia de Tresch fue seguida por la de Françoise y Jeff Storey (Université Côte d’Azur), que discurrió sobre la epistemología del monomito, identificado como la base narrativa que informa el discurso lisérgico del Renacimiento Psiquedélico. Tras este primer par se abrió un interesante intercambio de opiniones en el que también se plantearon algunas dudas razonables en torno al alcance, metamorfosis y presencia de estos aportes teóricos en la psiquedelia contemporánea.

El segundo par de intervenciones tuvo un marcado carácter antropológico. Empezó por la aportación de Eric Gondard (UPVM, 3) organizada en tres partes: el discurso psiquedélico como la necesidad persistente de un Occidente necesitado de encontrar un horizonte de sentido como salida a su propia crisis; la dimensión estética del discurso a través de la obra de Pablo Amaringo y el protagonismo de la ayahuasca con todas sus implicaciones sobre lo anterior patentes en el colonialismo epistémico.

La ponencia de Gondard fue seguida de la de Hervé-Pierre Lambert sobre una singular figura de la antropología de inspiración lisérgica: Jeremy Narby. El recorrido de su figura y obra, pasando del marxismo y su crisis a la relectura actual por medio de la figura del traductor cultural retomó y profundizó en los aspectos críticos que ya había apuntado la aportación de Gondard en torno al problema del fenómeno actual del “turismo ayahuasquero”.

El tercer par de la tarde del jueves lo pusieron las ponencias sobre la dimensión esotérica del renacer lisérgico de Vincent Verroust y Jean-Christophe Valtat. El primero, epistemólogo de la universidad Picardie Jules-Verne, incidió en un concepto de difícil (por no decir imposible) encaje en nuestro marco cultural, pero que a la par nos puede interpelar: la «psiquedelemancia». Desde ahí reivindicó la importancia de inscribir nuestra propia historia de modernidad en un horizonte diferente que se haga cargo de la existencia de consumos de sustancias psicoactivas bajo condiciones institucionalmente diferentes a las que se siguieron de la psiquedelia de los sesenta.

Jean-Christophe Valtat, por su parte, abordó las estructuras narrativas de los encuentros con entidades diversas durante los viajes psiquedélicos y puso de relieve las discontinuidades en el relato con los años sesenta como resultado del cambio en las sustancias consumidas. El desplazamiento de la LSD a otras sustancias, notoriamente DMT, favorecería un peso cada vez mayor de la presencia de entidades en los relatos de las experiencias lisérgicas contemporáneas.

Un inciso para la política

Tras una formidable soirée en el casco histórico de Montpellier durante la cual hubo ocasión para una puesta al día de novedades y proyectos, comenzó la mañana con las ponencias de Oliver Davis (Warwick University) y quien esto escribe. Ambas ponencias en sintonía con autores y perspectivas comunes se plantearon la dimensión psiquedélica de la política más allá de las limitadas opciones en que suele ser presentada en la actualidad bajo el marco interpretativo del populismo punitivo que informa el discurso de la Guerra contra las Drogas.

Frente al discurso que da por bueno el marco de las democracias liberales para el despliegue del renacer de la psiquedelia, se planteó, por una parte, la posibilidad de un materialismo ácido que interprete el Renacimiento Psiquedélico como apertura de un campo de intervención política; y, por parte de Oliver, se ahondó en la potencialidad de la psiquedelia para impulsar el aesthetic turn formulado por Kompridis como paso hacia una reorientación que permita los procesos de subjetivación que profundicen y amplíen el horizonte democrático.

En el debate sobre esta dimensión política o, más exactamente, politizable del Renacimiento Psiquedélico se planteó, bien que críticamente, la aportación de Mark Fisher y su comunismo ácido. Asimismo, en el turno de preguntas surgió la cuestión de los imaginarios en alusión a la obra de Castoriadis y a la potencia de su liberación lisérgica como un horizonte político a explorar ante la preocupante deriva del planeta. Eric Gondard lo sintetizó en lo que podría ser el leitmotiv de una política otra por venir: «psiquedelia o barbarie».

Prácticas estéticas

A partir del aesthetic turn referido por Oliver Davis, el resto de la segunda jornada discurrió en torno a las prácticas estéticas que informan el Renacimiento Psiquedélico. Comenzaron Aurel Rotival (Université Lumière Lyon, 2), hablando de la psiquedelia punk del cineasta norteamericano, Gregg Araki, y Héloise van Appelghem (Université de la Sorbonne Nouvelle) con un estudio comparado sobre la estética del trip psiquedélico en tres películas: Blueberry, Enter the void y El abrazo de la Serpiente.

En el caso de la exposición de Aurel Rotival fue diseccionada la narrativa lisérgica de un cineasta que, bajo una óptica queer, pone de relieve una escatología particular en la que conciben las visiones apocalípticas como una clausura interminable sin resolución posible. Bajo este horizonte de encierro el mal viaje se correlaciona con el cambio en el régimen de ingesta que nos lleva de la psiquedelia de los sesenta, marcada por las experiencias de la LSD, al gesto punk, primero, y postpunk, en adelante, que rompe con la posibilidad de sustraerse al destino fatal hacia el que va encaminada la humanidad. Entre las aportaciones de Rotival conviene destacar el manejo de las tesis de Mark Fisher y Jeremy Gilbert en torno a la posibilidad de encontrar un anclaje teórico en los estudios culturales a obras como la de Araki.

En un análisis comparado de las tres películas lisérgicas, van Appelghem estableció tres formas de representar el trip: el viaje espacio-temporal, el viaje espiritual y el viaje psicotrópico. Cada uno de estos tres viajes se encontraría presente a un tiempo en las tres películas siguiendo pautas artísticas diferentes, pero con el idéntico propósito de representar lo inefable. En rigor, estos tres viajes no serían más que uno. Su disposición en la narración fílmica sería la de mostrar de la manera más completa la complejidad de la experiencia lisérgica.

Tras una pausa de mediodía en la que prosiguieron intercambios informales y contactos, llegó la recta final del encuentro con tres ponencias más sobre los aspectos estéticos del Renacimiento Psiquedélico. En el caso de las ponencias de Thierry Serdane (UPV-RIRRA21) y Raphaël Szöllösy (Université de Strasbourg) la discontinuidad con los años sesenta venía dada de antemano por técnicas y soportes en que se expresaba el arte lisérgico. Ya fuera en el primer caso con los videojuegos y su momento psiquedélico como en el segundo con el recurso a la «imagen fonográfica» en Sqürl, el proyecto musical de Jim Jarmusch, lo cierto es que el Renacimiento Psiquedélico no solo ha experimentado con la discontinuidad respecto al tiempo anterior como una vía de innovación, sino que en este mismo renacer se ha expandido a otros territorios artísticos que entonces no eran imaginables.

Menos rupturista por su objeto de interés que los dos anteriores fue Katarzyna Jopa (INALCO) que para finalizar la serie de ponencias, disertó sobre la Generación Zero de la literatura psiquedélica polaca. La cesura histórica en este caso no venía dada tanto de la discontinuidad con un tiempo anterior cuanto por la aparición de una ausencia previa en la literatura polaca del siglo XX. Ajena a cualquier expresión lisérgica durante la dictadura, tras el fin de la Guerra Fría Polonia se incorporó a la tendencia global del Renacimiento Psiquedélico con los jóvenes autores de la Generación Zero.

El viaje continúa

Tras finalizar las intervenciones, Barthélémy Lambert realizó una síntesis final del coloquio que fue seguida de algunas intervenciones, todas ellas mostrando la satisfacción por lo productivo del encuentro. El coloquio fue puesto en perspectiva con el de octubre del año pasado, del que se disponen ya algunos materiales escritos que bien podrían ser compilados con los de esta ocasión. En este sentido se anunciaron ya tareas y compromisos editoriales de cara al futuro próximo, así como la posibilidad de un nuevo encuentro a finales de año para proseguir el viaje iniciado. Seguiremos informando.

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