8 de marzo de 2024, Día Internacional de la Mujer.

En 1977 la ONU estableció el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Cuarenta y siete años después, su actual Secretario General, Antònio Guterres declara en un comunicado que “Al ritmo que vamos, no habrá igualdad jurídica total para las mujeres hasta dentro de unos 300 años”. Toma bajonazo. En lo que a nosotros aquí nos interesa, que es la ciencia, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es el 11 de febrero. En cifras, el 33,3% es el porcentaje medio mundial de mujeres investigadoras y solo en el 30% de los países hay paridad. Si nos vamos a uno de los grupos de editoriales científicas más potentes del mundo, el grupo Nature, de 5.000 manuscritos que recibieron en un periodo concreto de cinco meses, el 10% de l@s autores de correspondencia no se autoasignó el género. Del 90% restante, solo el 17% se identificó como mujeres. Por países, para una revista en concreto, Cell, que va de ciencias de la vida, en Japón fue el 4% y en China y Estados Unidos, los países desde donde se enviaron más manuscritos, fue el 11% y el 12%, respectivamente. La tasa de aceptación de manuscritos también fue inferior en el caso de las mujeres, un 46% frente al 67% para los hombres. Estos datos tienen muchas lecturas (entre otras, que hay disciplinas que no son de biomedicina ni de ciencias de la vida que, nos guste o no, también son ciencia, aunque esto, para el caso que nos ocupa, es lo de menos), en el Editorial de Nature se dan algunas interpretaciones, pero la cosa da para mucho más. Mientras piensas en ello, te dejo las mejores imágenes científicas del mes de febrero seleccionadas por el equipo de fotos del mismo grupo Nature.

Tan lejos tan cerca

Hubo unas semanas de obsesión en esta sección con las imágenes que nos enviaba el nuevo flamante telescopio James Webb porque nos estaba descubriendo aspectos inexplorados del cosmos que, además, podrían cambiar nuestra comprensión del Universo tal y como es hasta ahora. Esta semana se pide calma, antes de romper la baraja hay que saber interpretar esas imágenes. Chat GTP me lo ha dicho claro: “El James Webb redefine el cosmos, pero el Hubble [que es el telescopio anterior y más modesto tecnológicamente] nos recuerda que aún estamos aprendiendo su lenguaje”. Estate atento y trata de ir cada noche a un lugar sin contaminación lumínica, algo imposible cotidianamente para el 96% de la población española y el 80% para el mundo en su conjunto, porque de aquí a septiembre se espera el estallido de una estrella del sistema estelar T Corona Borealis (T CrB), que está en la constelación de la Corona Boreal, localizable a partir de marzo y que podrá verse sin necesidad de cacharros de ningún tipo, a simple vista. Venga, que apaguen las luces del planeta, que queremos ver una explosión estelar. No nos flipemos y vayamos a la psiquedelia, que esta semana viene cargadita, para no variar.

Psiquedelia

Como ya saben mis lector@s (me encanta esta expresión, es tan petulante), en Australia se autorizó el 1 de julio del año pasado el uso médico de la MDMA y la psilocibina. Hay otros países que están autorizando esos medicamentos también (¿han visto que ya no hablamos de drogas, sino de medicamentos, es fuerte, que no?) por la vía que se conoce como la del uso compasivo. Que quiere decir que se puede utilizar un medicamento, que aún no está aprobado si está en fase de ensayo clínico, para personas para las que los tratamientos habituales no han funcionado. Canadá es uno de esos países y ha empezado ya los cursos de formación para terapeutas tanto para trabajar con psilocibina como con MDMA. Aunque será por cursos, que salen como setas y a mí me encanta promocionarlos aquí, los conozca o no. En Europa, más tímidamente también, se van moviendo cosas. Recientemente la Unión Europea ha financiado con 6,5 millones de euros la realización de ensayos clínicos en 16 hospitales de la Unión (ninguno español, por cierto), con psilocibina en personas con enfermedades graves en situación de cuidados paliativos. Un hito histórico que no ha tenido una oportuna divulgación en los medios de comunicación de masas. Los medios viven en otro planeta desde hace ya algunos cuantos años. Por eso cada vez los sigue menos gente, claro. Están ocupando el lugar de los folletines de antes: entretienen, pero no informan. El próximo 9 de abril habrá una presentación pública del proyecto a la que puedes asistir virtualmente si pinchas en este enlace. Pero la cosa va tan rápida, que antes de que la medicina psiquedélica sea una realidad ya están surgiendo las mil voces críticas, como no podía ser de otra forma. Lo bueno de que todo vaya tan rápido es que, cuando el fenómeno realmente ocurra, a las voces críticas le habrán surgido a su vez otras mil voces críticas más y, en la espiral, todo volverá a su sitio y la cosa se quedará como está. Que por el momento es casi nada. Siguiendo con artículos publicados en la revista Double Blind, de la que ya he hablado otras veces y que mis lector@s, (me parto), a estas alturas, ya conocen de sobra, otro artículo para la reflexión: cómo los psiquedélicos no son cosas de jipis de mentalidad liberal, sino que también les gustan a los conspiracionistas de extrema derecha, un fenómeno que me resulta, lo reconozco, inquietante. La iboga/ína, ese alucinógeno tan poco conocido, es protagonista de un reportaje en el New York Times. Y, para terminar, lo que ha sido para mí la noticia más delirante de todo este llamado nuevo renacimiento psiquedélico: el otro día la FDA calificó como Breakthrough Therapy a la LSD para el tratamiento para el tratamiento de la ansiedad generalizada. Me dice Chat GTP que “La Breakthrough Therapy es una designación de la FDA que acelera el desarrollo y revisión de medicamentos que muestran evidencia preliminar de mejoras sustanciales sobre terapias existentes para enfermedades graves o potencialmente mortales. Este proceso tiene como objetivo asegurar que los pacientes tengan acceso más rápido a tratamientos prometedores”. La FDA ya designó hace algunos años a la MDMA y a la psilocibina como Breakthrough Therapy para el tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático y de la Depresión, respectivamente. ¿Que por qué me parece delirante esta noticia? La FDA ha sido la institución que durante décadas ha estado bloqueando la investigación con psiquedélicos. A Rick Doblin, con su equipo, le costó casi una década de conversaciones con la FDA hasta que les autorizaron el primer ensayo clínico con MDMA. Sin todo ese esfuerzo de Rick / MAPS la cosa no estaría ahora como está (para que vengan a criticarle, mira la bitácora de la semana pasada, o de la anterior, no me acuerdo). Y más de otra década hacer los ensayos clínicos. La industria ligada a la psilocibina siguió el recorrido y en unos pocos años, 3 ó 4, lo consiguieron. Ahora la LSD lo ha conseguido en tiempo récord. Lo delirante es que la LSD ha sido la droga maldita de América durante décadas. Cuando se retomó la investigación psiquedélica se eligió a la psilocibina cuando en realidad la candidata principal era la LSD, pero el estigma que arrastraba hacía muy complicado, por lo controvertido, proponer investigaciones. La FDA las iba a tumbar seguro. La psilocibina era otra cosa. Aparte de cuatro jipis que sabían de los hongos mágicos, probablemente ni en la FDA supieran de qué se trataba. La LSD ha sido la droga turbulenta, con Leary, Keasy, el MK-Ultra, ahí están los libros como Sueños de ácido, el Spanish trip, o la propia historia del LSD de Albert Hofmann. La LSD, que empezó precisamente siendo un medicamento, cuando pasó a ser droga se la achacaron los mayores desastres de la historia de los Estados Unidos. Quedaba proscrita para siempre de la farmacopea. Se ha dicho de todo de ella, desde que produce mutaciones cromosómicas hasta que induce locura permanente al que se acerca a ella, casi sin tocarla. Se reportaron casos de gente que se quedó ciega por mirar al sol estando bajo los efectos de la droga. Hay documentales de los años 1950 en los que los militares, a los que se les había suministrado LSD durante las maniobras para probar su efecto como eventual incitador del furor guerrero, dejaban las armas porque no podían parar de reír, y se abrazaban descojonados a los árboles para no caerse al suelo (¿te imaginas qué horror, en estos tiempos de guerra donde se necesitan más que nunca guerreros para alimentar el irrevocable negocio de la venta de armas?). Haz la prueba, dile a alguien, al azar, la palabra LSD, o tripi y enseguida esa persona conocerá a alguien que conoce a alguien que se ha quedado colgado tras probarlos. Lo que se ha mareado a la pobre LSD para llegar al punto en el que está. Nada más y nada menos que su principal inquisidora, la FDA, ahora la reconoce como “terapia innovadora”. Tócate los huevos. Terapia innovadora a la LSD, cuyo uso médico se remonta a 81 años. ¿No es todo esto delirante? Efectivamente, no hay nadie al timón de este barco, vamos a la deriva. ¿Qué será lo siguiente? De nuevo, le he preguntado a Chat GTP por el número de gente que, actualmente, ha tomado LSD alguna vez en su vida. Después de una serie de instrucciones que voy a ahorrarles ahora, ha arrojado una cifra estimativa de unos 6,5 millones de personas entre Estados Unidos y Europa. Es una cifra estimativa, como digo, y quizás poco fiable. Si extrapolamos a ojo de buen cubero al mundo entero, pongamos que puedan ser 10 millones de personas. Necesitaría un estudio más en profundidad, que no voy a hacer, para aproximarme a una cifra real. Sube la cifra lo que quieras para estar más cerca de la realidad, porque es muy posible que si la bajas empieces a desviarte hacia el error.  Por otra parte, según datos de la OMS, los trastornos de ansiedad son los más prevalentes en la población mundial, estimándose en unos 300 millones de personas. De entre los trastornos de ansiedad, la ansiedad generalizada, que es el trastorno para el que la FDA ha calificado a la LSD como breakthrough therapy, es uno de los más prevalentes. Pongamos, de nuevo, por decir una cifra, 100 millones de personas. Estamos hablando de que es posible que en un futuro cercano la LSD se administre a cientos de millones de personas en los próximos años cuando de la ansiedad generalizada se pase a otros trastornos de ansiedad. Estamos a las puertas de que la población mundial tome más LSD que toda la LSD que se haya podido tomar en toda la historia de la humanidad, si no me fallan los cálculos, que todo es posible. Y eso solo en contextos médicos. El hijo problemático de Albert Hofmann, que en realidad es una hija, 81 años después, es una anciana venerable que quieren hacer pasar por una adolescente que apunta maneras. La historia de la LSD, de entre todas las historias posibles, es posible que sea la más fascinante. Fumémonos un porro, a ver si baja el delirio que se llama realidad.

Cannabis

Pues no lo parece, Amsterdam, ciudad de la marihuana por excelencia, no va a participar en el experimento que se va a iniciar en varias ciudades holandesas de cultivo y dispensación de cannabis de forma legal. (Si eres nuev@ en esto, sí, has leído bien, en Países Bajos la marihuana no es legal. ¿Qué no lo entiendes? No trates de hacerlo. Ya te digo, fúmate mejor un porro. Es más provechoso). Ya comentamos no sé tampoco si la semana pasada o la anterior que se ha hecho una convocatoria pública para recibir propuestas sobre un Real Decreto sobre cannabis medicinal. Uno de los mantras para estar en contra de la regulación es que no hay evidencia. Una de las razones para tener esa regulación es precisamente la de generar evidencia. Es lo que se llama Evidencia basada en el mundo real. Lo que hacen en Reino Unido, vaya. Que acaban de publicar un paper al respecto. Aquí un artículo sobre los efectos de la marihuana en la salud.

Miscelanea

¿Qué le pasa a tu cuerpo después de siete días de ayuno? Pues lo de siempre, cosas buenas y cosas malas. Concretamente, el cuerpo cambia su fuente de energía de glucosa a grasa almacenada, resultando en una pérdida promedio de peso de 5.7 kg. Inicialmente, no se observan cambios significativos en los niveles de proteínas en la sangre, pero después del tercer día, se detectan fluctuaciones en cientos de compuestos, algunos con efectos positivos como la reducción del riesgo de artritis reumatoide y enfermedad coronaria, mientras que otros pueden aumentar el riesgo de eventos de trombosis​. Apaga ese porro que te va a entrar hambre, anda.

Vida animal

¡Wuauh! Mira los modelos 3D de anatomía animal de la colección pública de open Vertebrate, donde más de 13,000 especímenes de museos han sido escaneados por CT como parte de un proyecto de seis años. Algo debe estar pasando, o la naturaleza empieza a hacer cosas insólitas o simplemente es que, existiendo, antes no se habían visto, como es el acto sexual entre dos ballenas macho o una orca comiéndose a un tiburón blanco. (Te recuerdo que para los artículos que no están en abierto hay formas de poder leerlos). A l@s interesados en las relaciones entre la ciencia y el arte, este artículo explora la plausibilidad del planeta Arrakis, más conocida como Dune.

Futuro cercano

Me fascina casi tanto como me horroriza esa expresión conductual de los seres humanos para creer en cosas de realidad imposible, como son un dios patriarcal, civilizaciones intraterrestres, planetas planos, o creacionismos varios. Esta semana, tras 15 años de debate, l@s geólog@s (no he conseguido averiguar, en el poco tiempo que he podido dedicarle,0 la proporción de hombres / mujeres / género no binario de este comité) han votado que nos quedamos en el Holoceno, nada de cambiar de era geológica para pasar, así de golpe, al Antropoceno. Total, que ese momento histórico, que pasa, dependiendo de la época, a ser de entre algunas decenas de miles de años a millones de años, no lo vamos a presenciar de momento. Como si viviéramos en la ilusión de que esto es reversible, de que el cambio climático no ha ocurrido ya, de que no hemos sobrepasado los límites de estrés del planeta, de que no estamos condenando a un futuro de mierda, nunca mejor dicho, a las generaciones que vienen detrás, etc. L@s geólog@s tendrán sus razones para haber votado así. Desde luego que más y mejor informadas que las mías. La más sólida es que no se puede cambiar de nombre a una era solo porque ocurran eventos puntuales en el planeta. Para una vez que el prefijo “antro” describe una realidad real. En el Holoceno se vive mejor, desde luego, aunque me hacía ilusión vivir un cambio de era, lo cierto es que preferiría quedarme en la que estamos. Lo dramático es que el Holoceno, como nombre, no se corresponde con la realidad planetaria en la que ese nombre está. Es como llamar oruga a una mariposa. La mariposa fue oruga, pero ya no lo es. Por mucho que se la siga llamando oruga no va a dejar de ser una mariposa. Ya no existe tal oruga. Como el dios patriarcal, que solo existe en la imaginación de quién quiere creer en él pero cuya existencia es, simplemente, imposible. Solo que, a diferencia de la transformación de la oruga en mariposa, la transformación de Holoceno en Antropoceno es fea. Menos mal que las mariposas existen.

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